martes, 14 de junio de 2016

¿Para qué sirve la próstata?

La mayoría de las veces cuando escuchamos la palabra "próstata" pensamos en problemas de salud. Y no pensamos en las muchas cosas buenas que este órgano, exclusivamente masculino, hace durante una relación sexual. Te las contamos aquí.



1) Es donde se "prepara" el semen

Durante una relación sexual en la próstata se reúnen todos los componentes que conforman el semen. Ahí es donde los "ingredientes" se mezclan. Algunos de esos ingredientes vienen desde muy lejos (como los espermatozoides que se originan en los testículos y viajan hasta ahí a través de los conductos deferentes) y otros son del mismo vecindario (como el líquido producido en las vesículas seminales). Pero también aquí se producen otros fluidos, como el líquido prostático, que es el responsable de que el semen tenga su aspecto blanquecino y que ayuda a los espermatozoides a movilizarse mejor. Al final todos se reúnen aquí para salir juntos y revueltos durante la eyaculación.



2) Mantiene alejada a la orina durante el sexo

¿Alguna vez te has preguntado por qué durante la excitación sexual no suelen aparecer las ganas de orinar? Pues bien, en parte es gracias a la próstata. Los hombres orinan y eyaculan a través de un único conducto, un tubo llamado uretra. Mírala en el siguiente gráfico (es la línea rosada; la próstata es el "globo" rojo) ...


En esta imagen puede distinguirse el recorrido de la uretra (el canal pintado de rosado) que sale de la vejiga, atraviesa la próstata y luego continúa su recorrido por el pene.
Pues bien. Como puedes ves la uretra se origina en la vejiga (donde se almacena la orina), luego pasa en medio de la próstata (donde desembocan todos los tubos que llevan los componentes del semen) y finalmente atraviesa el pene hacia el exterior del cuerpo. Si todos tienen que circular por la misma "avenida" se necesita que alguien "ordene el tráfico" para que la orina y el semen nunca circulen juntos. Por eso durante la excitación sexual la próstata comprime su parte superior, cerrando firmememente la vejiga  e impidiendo todo acceso de orina. Pero.. ¿qué hay de los restos de orina que puedan haber quedado en la uretra de micciones anteriores? No hay problema, la próstata también se encarga de eso porque...
3) La próstata hace la limpieza 

Cuando un hombre está sexualmente excitado la próstata empieza a lanzar pequeñas cantidades de líquido (llamado líquido preseminal o, vulgarmente, "agua de coco", producido en las gládulas de Cooper) que está compuesto por varias sustancias que se encargan de:

a) Remover cualquier resto de orina (de micciones anteriores) de la uretra,
b) Desinfectar la uretra de posibles gérmenes (aunque, ojo, no puede con los que causan enfermedades de transmisión sexual)
c) Lubricar la uretra (para que cuando el semen pase por ahí se deslice más rápidamente y los espermatozoides no tengan ningún obstáculo en su salida). 

4) La próstata dispara 

La próstata es el gatillo, el motor de la eyaculación. Funciona como una bomba, comprimiéndose violentamente durante la eyaculación y expulsando el semen a través de la uretra. Allí se producen las primeras contracciones que experimenta un hombre durante la eyaculación y que tienen otra función importantísima: Estimular varios músculos y nervios para producir el orgasmo.

jueves, 9 de junio de 2016

Cómo evitar las infecciones urinarias femeninas

Las infecciones urinarias ocurren en los dos sexos. Pero las mujeres son más propensas a sufrirlas. La razón de esta "injusticia" está en la anatomía: La uretra (el conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo) es mucho más corta en la mujer que en el hombre. Y si el camino es más corto los gérmenes tienen que "esforzarse menos" para llegar hasta la vejiga donde causan los síntomas habituales: dolor al orinar, picazón interna, ganas más frecuentes de orinar (aunque se tenga que orinar poco) etc...



Cerca del 80% de los casos de cistitis o infecciones urinarias son producidas por una bacteria llamada escherichia coli. Esta bacteria vive comúnmente en el intestino grueso o colon que, como todos sabemos, termina en otra abertura: El ano. Como el ano está cerca de la uretra femenina, es posible que las bacterias "den un salto" hasta ella si es que no se toman las medidas preventivas necesarias. Aquí damos algunas: 

En el verano: Tratar de no quedarse con la ropa baño mojada durante mucho tiempo. La ropa húmeda es el camino perfecto para que las bacterias se desplacen de un lado al otro. La ropa muy ajustada puede provocar el mismo efecto, en especial en verano cuando se suda más.

Practicar una higiene íntima correcta: Después de evacuar siempre se debe limpiar en la dirección contraria a donde se encuentra la vagina.

Orinar después de tener relaciones. Durante el sexo se facilita la entrada de bacterias en la uretra y orinar ayuda a "limpiar" la zona (aunque eso no elimina las infecciones sexuales potenciales)



Beber abundante líquido, especialmente en verano, para poder orinar con frecuencia, algo que limpia la uretra de manera natural.

No abusar de los antibióticos porque eso puede generar que las bacterias "buenas" que se encuentran en la zona vaginal se debiliten y le cedan su lugar a las "malas", las que causan las infecciones urinarias. 

Evitar productos químicos irritantes. Eso altera el PH de la mucosa genital haciéndola más vulnerable a las infecciones

¿Y qué pasa si la infección urinaria ya llegó? Pues ni modo, hay que visitar al médico. Y cuidarse un poco más para evitar que el problema vuelva a ocurrir. Si las infecciones urinarias de este tipo se hacen frecuentes se pueden convertir en enfermedades crónica y más graves, como la trigonitis.

¿Otra vez? ¡Pero si acabo de ir al baño!



Una persona que tiene ganas de ir a orinar muchas veces cada día, que sufre una gran urgencia de ir al baño de manera repentina, que se pregunta permanentemente "¿otra vez? Pero si acabo de orinar!" posiblemente sufra de un síndrome conocido como Vejiga Hiperactiva. 

Qué ocurre normalmente

Para entender qué es lo que ocurre en las personas con vejiga hiperactiva primero debemos entender cómo es el proceso normal de orinar. 

Como todos sabemos la vejiga es el "recipiente" elástico donde se almacena la orina producida por los riñones. Este recipiente tiene una especie de "indicador de nivel" que le permite al sistema nervioso saber cuándo está vacío y cuando está lleno. Cuando la cantidad de orina pasa cierto nivel, los nervios de la vejiga le envían un mensaje al cerebro: 

- Oiga Jefe: Vejiga llena.

El cerebro, como el eficiente administrador que es, se "comunica" entonces con un músculo que envuelve la vejiga: El músculo detrusor. Y le da una orden:

- Detrusor, despierta. Es hora de que hagas tu trabajo 

Y el músculo detrusor obedece y empieza a oprimir, la vejiga, como si se tratara de un par de manos que comprimen un globo inflado. Eso es lo que genera las típicas "ganas de orinar" que todos conocemos. Es la forma en que nuestro cuerpo nos avisa de que debemos encontrar una ocasión para ir al baño. Por supuesto mientras más nos demoremos en ir, habrá más contracciones y más ganas. 






Qué ocurre cuando hay hiperactividad de vejiga

Pero en las personas que sufren de Vejiga Hiperactiva las cosas no funcionan de manera tan ordenada. Por ejemplo, a veces la vejiga está casi vacía y los nervios, por alguna razón, envían el aviso al cerebro antes de tiempo. Y el cerebro a su vez le da su orden al músculo detrusor cuando no es necesario. Y eso puede suceder incluso poco después de haber orinado. A veces las contracciones de este músculo con tan persistentes que la urgencia por ir a orinar es muy alta y no le da tiempo a la persona a llegar al baño... y la orina se escapa. Esto es lo que se conoce como incontinencia urinaria que es otro problema médico que puede tener otras causas, pero, como estamos viendo, la vejiga hiperactiva puede ser una de ellas. 

¿Qué hacer? 

Hay muchas causas posibles para la vejiga hiperactiva y en cada caso el tratamiento es distinto por lo que es indispensable el examen médico. En muchas ocasiones el problema es de tipo nervioso. Por ejemplo es muy común en las personas con mal de Parkinson, lesiones en la médula espinal o esclerosis múltiple cuyos nervios no funcionan correctamente y pueden enviar señales equivocadas al cerebro. Pero también le ocurre a algunos hombres con la próstata agrandada (que hace que la vejiga cambie de posición), en mujeres con irritación vaginal o infecciones urinarias crónicas y en personas de ambos sexos con diabetes u otras enfermedades que hacen que produzcan un exceso de orina (en cuyo caso la vejiga sí está realmente llena y debe vaciarse aunque con más frecuencia de lo normal). 

El abanico de tratamientos depende, como indicamos, del origen. Van desde una serie de entrenamientos de la vejiga (a través de una rutina de ejercicios que el paciente debe practicar a diario para controlar mejor su proceso de orinar), pasando por medicamentos (que suelen ser efectivos pero tienen efectos secundarios molestos como boca seca, o estreñimiento), cambios en la dieta y en el estilo de vida e incluso cirugías cuando es necesario corregir un problema físico (como una próstata agrandada que comprime la vejiga). Aunque es más común en las personas mayores, este problema puede ocurrirle a personas de todas las edades. 

Si cree que es su caso no sería una mala idea que visite a un médico.

jueves, 2 de junio de 2016

¿Que es la Vasectomía?



Es una cirugía para cortar los conductos deferentes, que son los que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Después de una vasectomía, los espermatozoides no pueden salir de los testículos. Un hombre que se haya realizado una vasectomía exitosa no puede embarazar a una mujer.


Descripción

La vasectomía por lo regular se realiza en el consultorio del cirujano usando anestesia local. Usted estará despierto pero no sentirá ningún dolor.

Después de rasurar y limpiar el escroto, el cirujano inyectará anestesia en la zona.
El cirujano hará luego una pequeña incisión en la parte superior del escroto, ligará los conductos deferentes y los cortará por separado. 

La herida se cerrará con puntos de sutura o con goma quirúrgica.
Se puede realizar una vasectomía sin incisión quirúrgica, la cual se denomina vasectomía sin bisturí (NSV, por sus siglas en inglés). Para este procedimiento:

El cirujano encontrará los conductos deferentes palpando el escroto.
A usted se le inyectará anestesia.

Luego el cirujano le hará un agujero diminuto en la piel del escroto; luego, ligará y cortará los conductos deferentes.

Para realizar una vasectomía regular, se hace una pequeña incisión a cada lado del escroto. Para una vasectomía sin bisturí, se utiliza un instrumento puntiagudo para perforar la piel y se hace un orificio solo. Para ambos tipos de procedimiento, se hace un punto de sutura o se usa una goma quirúrgica para sellar el orificio.


Por qué se realiza el procedimiento


La vasectomía puede recomendarse para hombres que estén seguros de no querer embarazar a una mujer en el futuro. Una vasectomía vuelve a un hombre estéril (incapaz de embarazar a una mujer).

La vasectomía no se recomienda como una forma de control de natalidad a corto plazo. El procedimiento para revertir una vasectomía es una operación mucho más complicada.

La vasectomía puede ser una buena opción para un hombre que:

  • Tenga una relación y ambos compañeros estén de acuerdo en que no quieren tener hijos o que no quieren tener más. Ellos no quieren usar, o no pueden usar, otras formas de control de natalidad.
  • Tenga una relación y un embarazo sería inseguro para la compañera por problemas de salud.
  • Tenga una relación y uno o ambos compañeros tienen trastornos genéticos que no quieren transmitir.
  • No quiere molestarse teniendo que usar otras formas de control de natalidad durante la actividad sexual.

Es posible que la vasectomía no sea una buena opción para un hombre que:


  • Tenga una relación con alguien que no haya decidido si va a tener hijos o no en el futuro.
  • Tenga una relación inestable o estresante.
  • Esté pensando en hacerse operar sólo para complacer a su compañera.
  • Desee engendrar hijos posteriormente guardando sus espermatozoides o anulando su vasectomía.
  • Sea joven y tal vez quiera tomar una decisión diferente en el futuro.
  • Esté soltero al momento de querer hacerse una vasectomía. Esto incluye a hombres que estén divorciados, viudos o separados.
  • Riesgos
No existe ningún riesgo serio para la vasectomía. El semen se examinará en los meses posteriores a la operación para verificar que no contenga espermatozoides.

Como sucede con cualquier procedimiento quirúrgico, se puede presentar infección, hinchazón o dolor prolongado. El seguimiento cuidadoso de las instrucciones para el tratamiento posoperatorio reduce estos riesgos de manera significativa.

En muy raras ocasiones, los conductos deferentes pueden crecer y juntarse nuevamente. Si esto sucede, los espermatozoides se pueden mezclar con el semen, lo cual haría posible que usted embarazara a una mujer.

Antes del procedimiento


Dos semanas antes de la vasectomía, coméntele al médico o al personal de enfermería respecto a los medicamentos que toma, incluso los que haya comprado sin una receta, vitaminas, suplementos y hierbas.

Posiblemente necesite reducir o dejar de tomar ácido acetilsalicílico (aspirin), ibuprofeno (Advil, Motrin), y otros medicamentos que afectan la coagulación de la sangre, durante 10 días antes de la cirugía.

En el día de la cirugía, use ropa suelta y cómoda. Limpie bien la zona del escroto. Tome los medicamentos que el médico le indicó.

Lleve un suspensorio escrotal a la cirugía.

Después del procedimiento


Usted debe ser capaz de regresar a la casa tan pronto como se sienta bien. Puede retornar a trabajar al día siguiente si no realiza trabajo físico pesado. La mayoría de los hombres regresa a trabajar al cabo de 2 a 3 días. Usted debe ser capaz de retornar a sus actividades físicas normales en 3 a 7 días. Es normal tener algo de hinchazón y hematomas en el escroto después del procedimiento, lo cual debe desaparecer en cuestión de 2 semanas.

Usted debe usar un suspensorio escrotal durante 3 a 4 días después del procedimiento. Asimismo, puede usar una compresa fría para reducir la hinchazón. Los analgésicos, como el paracetamol (Tylenol), pueden ayudar a aliviar la molestia. Puede tener relaciones sexuales tan pronto como se sienta listo, por lo regular alrededor de una semana después de la cirugía. Debe utilizar algún tipo de anticonceptivo para evitar embarazos no deseados, hasta cuando sepa que su semen está libre de espermatozoides.

La vasectomía se considera exitosa sólo después de que el médico haya examinado el semen para asegurarse de que no contenga más espermatozoides. Es seguro dejar de usar otras formas de anticoncepción en este momento.

Expectativas (pronóstico)


La vasectomía no afecta la capacidad de un hombre para tener una erección o un orgasmo, o para eyacular semen. TAMPOCO previene la propagación de infecciones de transmisión sexual (ETS).

Una vasectomía NO incrementa el riesgo de cáncer de próstata o de enfermedad testicular.

La cantidad de espermatozoides disminuye gradualmente después de una vasectomía y, después de más o menos 3 meses, ya no hay presencia de ellos en el semen. Usted debe continuar usando un método de control de natalidad para prevenir el embarazo hasta que su muestra de semen esté totalmente libre de espermatozoides.

La mayoría de los hombres quedan satisfechos con la vasectomía y la mayoría de las parejas disfrutan el hecho de no tener que usar un método anticonceptivo.

miércoles, 1 de junio de 2016

Las mujeres también deben ir al urólogo si hay afección urinaria



Muchos creen que el urólogo es un médico exclusivo de los hombres de la misma manera que el ginecólogo lo es de la mujeres. Y es que en la mayoría de los casos cuando una mujer tiene una afección de las vías urinarias acude al ginecólogo.

Pero la verdad es que las mujeres también deben ir al urólogo, y la razón principal es por cuestiones de orina, como: incontinencia infecciones de orina. Ellas mujeres también se pueden presentar cálculos en la vía urinaria, tumores de riñón, glándula suprarrenal y vejiga.

¿Cuando ir al urólogo?


Las infecciones de orina o cistitis son la principal causa que lleva a las mujeres al urólogo, y afecta principalmente a las que están en edad reproductiva, lo que no quiere decir que no pueda afectar a cualquier edad.

También se va al urólogo por incontinencia urinaria, que son grandes o pequeños escapes de orina. Este especialista valorará las causas de la incontinencia urinaria para así buscar las soluciones que hay que tomar. Hará los controles necesarios y también podrá hacer pruebas.

Los urólogos agrupados en la Asociación Española de Urología (AEU) en un artículo publicado en la revista española Prevenir animan a las mujeres a acudir a sus consultas para tratarse las diferentes enfermedades de relacionadas con las vías urinarias.

En este mismo artículo los especialistas señalan que “en muchos casos existe una controversia con los ginecólogos sobre el tratamiento de la incontinencia de orina”. No obstante, destacan que “el futuro pasa por un abordaje multidisciplinar basado en la colaboración de diferentes especialidades para establecer protocolos y lograr los máximos beneficios para los pacientes”.

Época más urgente.


Las mujeres en la etapa de pre- menopausia y la menopausia deben visitar el urólogo, ya que son propensas a tener más infecciones debido a que el estrógeno crea acidez en la vagina que la protege.

Al disminuir el estrógeno con la edad también disminuye esta protección natural contra infecciones.

Relación mujer-urólogo


La mujer está más expuesta a las infecciones y problemas urológicos pues tiene una uretra más corta y por lo tanto más cercana a la vagina y al ano, por lo que está más expuesta a las bacterias. De hecho, la urología femenina es tan importante que los ginecólogos estudian uroginecología, que trata los problemas urinarios.