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sábado, 1 de octubre de 2016
Cómo se Forma un Cálculo en las Vías Urinarias
En 1901 se descubrió una tumba en Egipto con la momia de un adolescente. Se trataba de una tumba prehistórica de unos 7000 años. Los huesos pélvicos de la momia guardaban en su interior el objeto más antiguo de interés urológico: Un Cálculo de Vejiga. Dicho cálculo era amarillo y constituído por un núcleo de ácido úrico y laminaciones concéntricas de oxalato de calcio y fosfato amonio de magnesio.
El ser humano siempre ha tenido la capacidad natural de poder formar cálculos o piedras. Sin embargo, la pregunta obligada es ¿Cómo se forma un cálculo en la vías urinarias?.
En condiciones normales la orina es un disolvente natural, es decir, tiene la capacidad de disolver sales minerales que excretamos diariamente, tales como, calcio, fósforo, magnesio, ácido úrico, fosfato amonio de magnesio, etc. Así que hay en la orina una gran cantidad de sales minerales que tienden a formar diminutos cristales que se unen unos con otros hasta formar un cálculo de una consistencia tan dura como una piedra.
Al proceso de formación de un cálculo en la orina se le llama urolitiasis y es consecuencia de procesos físicos complejos, inicia con una elevada concentración de sales hasta un punto en que la orina ya no puede disolverlas (saturación) y después del cual, al seguirse incrementando la sal, ésta se cristaliza (producto de solubilidad termodinámica). Una vez que los minerales o sales, se cristalizan se inicia el proceso llamado de nucleación, es decir pequeñas partículas que se adhieren a un núcleo hasta formar así una lamina mineral, sobre la cual se va formando otra lamina encima, sucesiva y concéntrica hasta llegar a un tamaño en milímetros y centímetros.
La clave de la formación de los cálculos en la orina es la saturación y sobresaturación de sales, derivado de la baja ingesta de agua, la elevada ingesta de sales de calcio en algunos alimentos, así como bebidas gaseosas, carnes rojas y sal de cocina.
¿Cómo saber si padecemos de urolitiasis?.
Existen factores de riesgo que justifican un protocolo de estudio, por ejemplo los antecedentes familiares, dolor recurrente en región lumbar, un examen general de orina patológico con huellas de sangre, cristales y uratos, infección recurrente de vías urinarias, síntomas urinarios bajos como dolor, ardor y dificultad para orinar. Al incrementar la ingesta diaria de agua natural, favorecemos la capacidad de la orina para disolver sales minerales y disminuímos el riesgo de padecer urolitiasis.
Por esto es apropiado realizarse una evaluación médica si existen los factores de riesgo comentados para desarrollar un cálculo en las vías urinarias.
lunes, 8 de agosto de 2016
En 1901 se descubrió una tumba en Egipto con la momia de un adolescente. Se trataba de una tumba prehistórica de unos 7000 años. Los huesos pélvicos de la momia guardaban en su interior el objeto más antiguo de interés urológico: Un Cálculo de Vejiga. Dicho cálculo era amarillo y constituído por un núcleo de ácido úrico y laminaciones concéntricas de oxalato de calcio y fosfato amonio de magnesio.
El ser humano siempre ha tenido la capacidad natural de poder formar cálculos o piedras. Sin embargo, la pregunta obligada es ¿Cómo se forma un cálculo en la vías urinarias?.
En condiciones normales la orina es un disolvente natural, es decir, tiene la capacidad de disolver sales minerales que excretamos diariamente, tales como, calcio, fósforo, magnesio, ácido úrico, fosfato amonio de magnesio, etc. Así que hay en la orina una gran cantidad de sales minerales que tienden a formar diminutos cristales que se unen unos con otros hasta formar un cálculo de una consistencia tan dura como una piedra.
Al proceso de formación de un cálculo en la orina se le llama urolitiasis y es consecuencia de procesos físicos complejos, inicia con una elevada concentración de sales hasta un punto en que la orina ya no puede disolverlas (saturación) y después del cual, al seguirse incrementando la sal, ésta se cristaliza (producto de solubilidad termodinámica). Una vez que los minerales o sales, se cristalizan se inicia el proceso llamado de nucleación, es decir pequeñas partículas que se adhieren a un núcleo hasta formar así una lamina mineral, sobre la cual se va formando otra lamina encima, sucesiva y concéntrica hasta llegar a un tamaño en milímetros y centímetros.
La clave de la formación de los cálculos en la orina es la saturación y sobresaturación de sales, derivado de la baja ingesta de agua, la elevada ingesta de sales de calcio en algunos alimentos, así como bebidas gaseosas, carnes rojas y sal de cocina.
¿Cómo saber si padecemos de urolitiasis?.
Existen factores de riesgo que justifican un protocolo de estudio, por ejemplo los antecedentes familiares, dolor recurrente en región lumbar, un examen general de orina patológico con huellas de sangre, cristales y uratos, infección recurrente de vías urinarias, síntomas urinarios bajos como dolor, ardor y dificultad para orinar. Al incrementar la ingesta diaria de agua natural, favorecemos la capacidad de la orina para disolver sales minerales y disminuímos el riesgo de padecer urolitiasis.
Por esto es apropiado realizarse una evaluación médica si existen los factores de riesgo comentados para desarrollar un cálculo en las vías urinarias.
Etiquetas:
calculo renal,
vias urinarias
Ubicación:
Guadalajara, Jal., México
domingo, 10 de julio de 2016
CONTRA LA CISTITIS...ARÁNDANOS

Según estudios médicos realizados los arándanos evita que la Escherichia Coli –bacteria causante de la cistitis– se adhiera a las paredes de las vías urinarias, para evitar la infección.
Sensación de escozor al orinar, urgencia para hacerlo, picores, mal olor en la zona, dolor durante las relaciones sexuales…, son algunos de los síntomas de la cistitis, una dolencia que afecta a la mayoría de las mujeres en algún momento de su vida.
La cistitis es una infección en el tracto urinario que se produce cuando las bacterias penetran en la uretra o la vejiga y provocan la inflamación de la zona. Por lo general, estas bacterias son eliminadas por la orina, pero si consiguen asentarse allí, crecen y se multiplican con mucha facilidad, dando lugar a la infección.
La bacteria Escherichia Coli suele ser la causante habitual de la mayor parte de las cistitis (más del 90%).
En la mujeres, la presión sobre la vejiga durante el embarazo, el acto sexual, o el uso de un diafragma, aumentan el peligro de que aparezca. La predisposición de muchas personas a padecerla, puede dar lugar a la cistitis de repetición.
CRANBERRY. Contra la cistitis
La Sociedad Española de Ginecología Fitoterapia (SEGIF) junto con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia han recomendado el uso del arándano rojo especialmente en cistitis recurrente.
Se desconoce a que se debe su efecto bacteriostático, que hace que el zumo de este fruto actúe frente a afecciones urinarias, aunque actualmente se cree que podría deberse a que inhibe la adherencia sobre las mucosas. El arándano rojo actúa evitando que las bacterias se adhieran al epitelio y de este modo no se produce la infección. También se postula que la fructosa presente en este zumo podría tener un papel relevante en esta función bacteriostática.
La Proantociclinas o taninos son los responsables de su actividad sobre el tracto urinario.
Investigaciones preliminares indican que las proantaciclinas del arándano rojo también pueden frenar la adherencia de la bacteria Helycobacter Pylori a las células epiteliales del estómago. Esta bacteria es la responsable de la mayoría de úlceras gástricas y duodenales.
En un ensayo doble ciego (el paciente y el médico desconocen quién es el que toma el tratamiento y quién toma el placebo) realizado recientemente se ha demostrado que el consumo de 300 Mª de un zumo comercial inducía a una mujer anciana a una disminución muy significativa de la contaminación bacteriana en orina. Tras 4-8 semanas de tratamiento, este periodo podría coincidir con una acción inicial sobre la flora intestinal bacteriana.
Actualmente se estudia su uso contra la arteriosclerosis, debido a sus flavonoides y para combatir el envejecimiento por su elevado contenido en antioxidantes.
El Cranberry está indicado en todos los casos de cistitis y, particularmente, en los de repetición, por este motivo te recomendamos que tomes arándanos durante uno a tres meses de forma continuada para evitar nuevas recaídas.
OTRAS RECOMENDACIONES
Ante el primer signo de cistitis, aumenta el consumo de agua hasta un mínimo de 2 litros fraccionados a lo largo del día. En tomas alternas añadir 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio. El agua debe tomarse a temperatura ambiente.
Orina tantas veces como sea necesario, especialmente tras mantener relaciones sexuales.
Toma mucho ajo con las comidas.
No olvides mantener una buena higiene. Utiliza duchas vaginales si el problema es recidivante. Utiliza el jabón líquido con pH neutro para las partes externas de la vagina, pero sólo agua limpia para la bóveda de la vagina. No utilices desodorantes y no olvides secarte hacia la espalda después de orinar o defecar. Utiliza sólo ropa interior de algodón que asegure la absorción.
Cualquier cistitis que persista más de 24 horas a pesar de las medidas mencionadas requiere el tratamiento de un médico general o un naturópata con experiencia. Las infecciones persistentes o recidivantes que no admiten un tratamiento del especialista en medicina pueden requerir la opinión de un urólogo.
Procura evitar los antibióticos a menos que se haya realizado un cultivo y una prueba de sensibilidad de la muestra de orina para asegurar que se utiliza el antibiótico correcto.
Etiquetas:
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Ubicación:
Guadalajara, Jal., México
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